A veces somos o podemos llegar a ser muy honestos o profundos... Al momento de sentirnos incómodos con alguna situación, procedemos a comunicar lo que está pasando, por lo menos a nuestro parecer. Y es válido, porque nadie puede decirnos que está mal sentirnos de tal o cuál manera.
Nuestro derecho y deber es hacerle saber a la otra persona lo que está pasando, o tratar de explicarlo, porque a veces ni nosotros mismos logramos detectar a ciencia cierta QUÉ es lo que nos tiene como nos tiene, y peor, a veces no sabemos ni cómo nos tiene (¿hace sentido?).
Pero lo que pase después de este momento de sinceridad "desahoguística", son otros 500 pesos...
¿Cómo la persona lo va a tomar?, ¿tratará de entender conmigo lo que le digo?, ¿dirá que "tengo la regla", que son las hormonas hablando, que soy dramática?,. ¿Será empática? ¿Tratará de escucharme, analizar, ser objetiva y luego profundizar conmigo?
Porque realmente pueden ser las hormonas (Hey, hay que aceptarlo, a veces exageramos... Por lo menos yo he caído en eso varias veces... Aunque he tratado de controlarlo cuando me doy cuenta que no es un sentimiento racional... "sentimiento racional... No se si existe eso, pero es exactamente lo que quiero decir).
Pero, también puede que no sean las hormonas...
A veces uno tiende a salirse de perspectiva porque no ha pensado con mente fría. Pueden ser mil cosas.
Pero al final, siempre será válido sentirse de alguna manera, expresarlo, y en su momento, revisar por qué realmente nos sentimos así, y siempre buscar una manera de resolver la raíz de ese sentimiento.
¡Que viva la comunicación"
Comentarios
Publicar un comentario